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En Orellana, discapacitados cumplen sus sueños en nuevas viviendas

Brigitte es una pequeña de 9 años de edad, viven en la Joya de los Sachas, cantón de la provincia de Orellana caracterizado por su alto índice de producción petrolera; ella tiene un 45% de discapacidad intelectual provocada por haber nacido luego de 26 semanas de gestación y un peso de no más de 1,5 libras.

Pese a su problema, la niña es muy alegre y afectiva, además tiene habilidades para varios deportes, destacando especialmente en el atletismo, lo que la ha convertido en el orgullo de su padre Luis Changoluisa.

Sin embargo, las necesidades de la familia se vieron más fuertes en el tema de su casa, pues habitaban en un pequeño galpón de madera ubicado en un terreno que los Changoluisa poseen en la parroquia Enocanki, por lo que aplicaron para obtener una de las casas que el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) entrega a las personas con discapacidad, gracias a un convenio firmado con la Misión Solidaria Manuela Espejo.

Poco tiempo después de ello Luis y Brigitte pudieron mudarse a su nuevo hogar, “aquí tenemos todas las comodidades que mi hija necesita para desarrollarse, la casa es muy bonita, vivimos como niños ricos”, menciona bromeando el padre de familia.

Pero la historia de esta familia no queda allí, pues Luis trabaja en la convocatoria de personas con discapacidad de la Joya de los Sachas para que puedan acceder al beneficio del Miduvi y la Misión Manuela Espejo. Según datos del cantón, allí habitan 480 familias que tienen al menos un miembro con esta dificultad.

En el mismo cantón, pero en la zona urbana, vive Rolando Anagonó, quien sufre una discapacidad física producto de una herida de bala ocurrida al ser víctima de un atraco, ello derivó en que haya perdido la sensibilidad en la mitad inferior de su cuerpo y que deba utilizar una silla de ruedas para movilizarse.

Todos los días Rolando sale al centro de la ciudad a visitar a varios de sus amigos que le ayudan con insumos para su cuidado, como pañales y artículos de higiene personal, aproximadamente a las 18:30 retorna a su casa, la que recibió de parte del Miduvi y la Misión Manuela Espejo.

“La casa es muy bonita y cómoda, aquí mi hijo está tranquilo y puede movilizarse, pues tiene todo el espacio necesario para que circule en su silla de ruedas”, comenta Enma Anangonó, madre de Rolando y quien habita junto al beneficiario.

Las casas del Miduvi y la Misión Manuela Espejo no están solamente en la Joya de los Sachas, pues a aproximadamente una hora y media de allí, en el cantón Loreto, está Enoc Jipa, de 23 años, quien sueña con ser futbolista y poder disputar las Olimpiadas Especiales en representación del Ecuador.

Enoc y su familia están en proceso de mudanza a su nueva casa, pero lo primero que el deportista llevo a su futuro hogar es uno de los trofeos que ha ganado durante su carrera; tener un 48% de discapacidad física y faltarle dos dedos en las manos y cuatro en los pies no le han impedido encaminarse a su sueño.

“Estoy muy agradecido con el Miduvi y con el Gobierno por la casa, me siento muy bien y espero darle al país algo a cambio de lo que me ha dado”, indicó Enoc, quien habitará la vivienda junto a sus padres y hermanos menores.

Además el joven trabaja en el reclutamiento de futuras estrellas deportivas de su cantón, lo cual se ha convertido en un orgullo para su padre Luciano, quien destacó que “gracias a la casa mi hijo podrá tener mejores condiciones de vida y seguir luchando por sus sueños”.