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Familias albergadas en El Concorde están felices y optimistas luego de conocer sus viviendas

“Tengo ganas de llorar de felicidad”, fue la frase que Teresa Rivas, pronunció luego de conocer la casa en la que dentro de poco podrá vivir junto a su esposo, en el reasentamiento Virgen de Guadalupe, que se construyó en la parroquia Picoazá del cantón Portoviejo.

Con un grupo de amigos recorrió la casa que tiene dos dormitorios, sala comedor, cocina y patio, que espera ampliarlo en el futuro para cuando reciba visitas de sus familiares, y además ubicar un negocio que puede ser la venta de pollos o de helados.

“Doy gracias a Dios, al Presidente Rafael Correa, a las autoridades del MIDUVI y a todos los que han hecho posible esto”, dijo emocionada.

Otra familia feliz era la de Saúl Baque, con su esposa María Zambrano, los dos de la tercera edad; ella más emocionada señaló que la casa está bonita. Recordó que antes vivía en la parroquia Andrés de Vera, cerca de una colina, y que el invierno del 2012 destruyó su casa.

Rosa Mendoza, fue otra de las personas que recorrió el reasentamiento, la adulta mayor estaba feliz de por fin tener su casa en un lugar donde no tendrá los riesgos que tenía en su antigua vivienda en la parroquia Andrés de Vera.

“La casa donde vivía anteriormente se deslizó y nos hicieron evacuar a todos ante el riesgo de destrucción”, afirmó la beneficiada, al tiempo que pedía las llaves de lo que será su nuevo hogar.

Sobre el traslado a las nuevas viviendas, las autoridades del MIDUVI en Manabí, esperan que primero las familias adquieran los medidores de agua potable y energía eléctrica, para que de ésta forma tengan las comodidades necesarias, para una vida digna.

Ayer hubo una reunión entre técnicos de la CNEL y las familias que vivirán en el reasentamiento para conocer los requisitos para la adquisición del medidor de energía eléctrica. Los beneficiarios se comprometieron a entregar los documentos de manera rápida para poder cambiarse a su nueva vivienda.