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Niños y niñas de las urbanizaciones de la Misión Casa Para Todos se preparan para ingresar al nivel básico de enseñanza.

Los niños de la urbanización “Alegría La Dolorosa”, de la Misión Casa Para Todos, ubicada en el cantón Antonio Ante; provincia de Imbabura, reciben clases de educación inicial I y II que son impartidas por profesoras del Ministerio de Educación, como parte de las actividades que se ejecutan en todo el país, en el marco de Misión Ternura.
“La educación inicial es vital para un adecuado desarrollo de los infantes. El Ministerio de Educación creó el ‘Servicio de Atención Primaria para la Primera Infancia’ que va encaminado a acercar esta atención a los hogares de los niños de escasos recursos y zonas marginales”, indica Diana Andrango, profesora de la Cartera de Educación.
Una de las vecinas de la urbanización, Marisol Mora, acude con su hija Belén Pillajo de tres años a la Casa Comunal, la cual se convierte en un salón de clases donde los pequeños, junto con sus padres, desarrollan su motricidad y aprenden a través de actividades lúdicas y ejercicios pedagógicos.
En el nivel inicial los pequeños aprenden, comparten, juegan y encuentran nuevos amigos, tal como le sucedió a Belén, quién antes de recibir el servicio de atención primaria no socializaba con otros niños y mostraba retrasos en su desarrollo motriz. “Estas clases le han ayudado mucho, ahora es más desenvuelta, tiene amigos y puede realizar diversas actividades con otros pequeños”, cuenta Marisol.
Durante tres días a la semana, los niños desarrollan distintas capacidades establecidas en la malla curricular de Educación Inicial y lo hacen desde sus comunidades u hogares. “Nosotros llevamos un registro minucioso de los avances de los alumnos a través de evaluaciones periódicas. Después de cumplir el tiempo establecido de estudios los infantes están preparados para ingresar al nivel básico de educación”, acota Andrango.
A esta modalidad de enseñanza también llegan niños de otras parroquias aledañas para recibir estimulación en la Casa Comunal de la urbanización “Alegría La Dolorosa”. “Ampliamos nuestra atención para que más estudiantes de las zonas rurales reciban este aprendizaje”, comenta Andrango.
En total son más de 700 niños y niñas del cantón Antonio Ante, que se benefician de estos servicios del Gobierno Nacional, como parte del Plan Toda Una Vida.